Hay un triángulo de la muerte en tu cara y tocarlo mucho podría ser fatal

Con el paso del tiempo, podemos darnos cuenta de que existen montones de tendencias que se van siguiendo. Así como los tiempos evolucionan, así lo hacen los cánones de la belleza.

Esto es algo que no está definido por un género en particular ya que, tanto hombres como mujeres, pueden llegar a adquirir estos gustos de moda. Uno de estos es la eliminación del vello corporal.

Nuevos tratamientos han surgido con respecto a los vellos que salen en nuestro cuerpo, debido a lo importante que se ha vuelto para muchos el quitarlos de sus cuerpos.

Es que ya no es el vello del pecho o el de las piernas el que está en boga quitarse, sino que hasta el que sale en nuestra nariz y orejas también está hecho para que lo eliminen, al parecer.

El peligro que existe al quitarte los vellos nasales

La cuestión está en que pocas personas saben de la consecuencia que, eliminar el vello de la nariz, trae. Tampoco saben que nuestro rostro posee un área llamada el “triángulo de la muerte”.

Esta área es de lo más sensible y delicada y va desde el puente de nuestra nariz, hasta la esquina de nuestra boca. Esta zona es de lo más vulnerable debido a la concentración de vasos sanguíneos y nervios cerebrales que allí convergen.

Por eso, cada vez que quitas un vello de tu nariz, estás dañando un nervio sanguíneo.

Cuando esto ocurre, el folículo se llena de sangre y se vuelve susceptible a infectarse por gérmenes, los cuales tienen camino directo al cerebro y pueden ocasionarle la muerte.

Por eso, es mucho más recomendable el rebajar los vellos con la ayuda de una tijera, en lugar de arrancarlos de raíz. Así dejas que tus vellos cumplan con el rol para el que fueron creados.

Ellos ayudan a filtrar la suciedad y el polvo que inhalamos al respirar. De no existir ellos, más probabilidades de una enfermedad respiratoria tendríamos.

No dejes que las modas afecten tu salud. Si los vellos están allí es porque tu cuerpo los necesita, por lo que piénsalo dos veces antes de arrancarte un pelo de la nariz.