¿Te suenan las rodillas? Estas son algunas razones por las que esto sucede

Día a días sometemos a nuestro cuerpo a mucha presión. El estrés, la intensa actividad física e incluso el sedentarismo afectan nuestros músculos, huesos y articulaciones.

Las articulaciones son el punto en el que se unen dos o más huesos, un hueso y un cartílago o un hueso y los dientes. Una de las que recibe más impacto diariamente son las articulaciones de las rodillas.

Los problemas más recurrentes de las articulaciones y especialmente de la rodilla, son el dolor intenso o un ligero tronido o crujido en ellas.

El crujido se puede producir por diversas causas, se lesiones en el cartílago articular, la degeneración articular, la reducción del líquido sinovial. O puede tratarse más bien del sonido de los tejidos que rodean las articulaciones.

Sea cual sea la razón por la que suenan las rodillas. Existen ciertas soluciones o recomendaciones para solventar el sonido de las articulaciones.

¿Qué hacer cuando suenen las rodillas?

Cuando el dolor y el sonido de las articulaciones de las rodillas son esporádicos, se pueden solucionar el problema con diversas acciones. Se puede comenzar con hacer algunos ejercicios suaves que permitan fortalecer las articulaciones y  los músculos. Es recomendable particularmente los estiramientos de piernas por periodos con no exceda de los 15 minutos. Lo más importante es no forzar los músculos y si hay dolor debes detenerte.

En relación a los dolores en la rodilla, se puede tumbar con una pierna doblada y la otra estirada. Se levanta la pierna estirada lenta y suavemente, se mantiene en esa posición por unos segundos. Luego se repite el ejercicio con la otra pierna.

Además de estos ejercicios también se puede incluir algunas rutinas sanas para mejorar el estado de las articulaciones. Es importante incluir alimentos antioxidantes en nuestra dieta diaria, tales como semilla de arándanos, uvas, pescado, canela, entre otros.

Estos fortalecerán los músculos y ligamentos, reduciendo notablemente los sonidos en las rodillas.

También se debe cuidar las posiciones corporales diarias, una postura adecuada es determinante para proteger los tendones y las articulaciones. Principalmente, estar sentado mucho tiempo pone en riesgo los tendones al dificultar la circulación.

En cualquier caso, si el crujido y el dolor no ceden en corto tiempo lo más recomendable es asistir a un médico. Puesto que pueden ser síntomas de una enfermedad degenerativa grave o de una lesión que necesite ser tratada a tiempo.