¿Te sientes deprimida? Quizás deberías dejar de comer los siguientes alimentos.

La alimentación es la base de una buena salud. Por eso es que muchas personas cuidan muy bien lo que comen, pues esperan poder, vivir mucho rato sin ningún tipo de complicación médica.

En los años 60 se determinó que una buena alimentación puede ayudar tanto a nuestro cuerpo como a nuestra mente ya que quienes comen de manera pobre pueden sufrir de depresión con mayor facilidad.

Por eso, diferentes especialistas se han dado a la labor de estudiar diferentes modelos dietéticos con los que se puede proteger a nuestro cerebro de las enfermedades y trastornos que puedan afectarlo.

Si se siguen estos modelos, es posible tener efectos positivos tanto en el cuerpo como en la mente, por lo que sin duda muchas personas decidirán apostar a ellos.

Los modelos de alimentación no saludable.

Se realizó un estudio durante unos 8 años con un grupo de 1550 personas. Se alimentaron siguiendo diversos patrones y se determinó que el tipo de alimentación influía en la depresión de estas.

Por ello, se puede decir que si estás ante una situación de estrés o de problemas psicológicos, evitando algunos alimentos puedes evitar este estado. Aquí te los enumeramos.

Azúcar:

A nivel cerebral, el aumento de azúcar en nuestro cuerpo puede llegar a hacer sentir a nuestro cerebro como si estuviera en una montaña rusa, por lo que las emociones pueden ser altas o bajas.

Edulcorantes:

Como el azúcar es nocivo, tal vez pensaste que sustituirla con edulcorantes es buena idea, pero no es para nada cierto. Su contenido de sucralosa, ciclamato, sacarina, aspartamo, neotame entre otros, genera dolores de cabeza así como fatiga crónica.

Cafeína:

Muchas personas se han dedicado a ingerir bebidas gaseosas, así como el café pero no se dan cuenta de los niveles tan altos de cafeína que afectan a nuestro cerebro.

Alcohol:

Para nadie es un secreto que el alcohol genera daños cerebrales. Aunque muchos creen que en él está la solución a sus problemas, lo cierto es que tiene fuertes impactos en nuestro cerebro.

Grasas transgénicas:

Las frituras no sólo dañan a nuestro cuerpo sino que resultan nocivas para nuestro cerebro. Puede fomentar el desarrollo de la depresión.

Sal:

Antes era usada como moneda, pero hoy en día no debemos darle tanto valor. La sal altera a nuestro sistema nervioso, por lo que su consumo debe ser regulado.

Colorantes artificiales:

Todo ese tipo de alimentos que compramos para un tentempié que contienen colores fuertes, pueden generarnos problemas en la tiroides, así como hiperactividad. Por lo que no deben consumirse de manera común.

Glutamato:

Este es utilizado para conservar algunos alimentos y repotenciar el sabor sintético de estos. Se usa mayormente en los alimentos procesados pero generan una subida de energía que luego cuesta nivelar.

Este proviene de la fermentación del azúcar, por lo que podemos imaginar los terribles efectos en nuestro cerebro.

Esperamos que puedas evitar consumir algunos de estos y, de ser posible, eliminarlos de tu dieta habitual.