Pon un cubito de hielo sobre la carne mientras se hace a la parrilla. ¡Ojalá lo hubiera sabido antes!

Si no conoces las tradiciones de asar carne a la parrilla durante un encuentro con amigos, te estás perdiendo de una experiencia extraordinaria. Se trata de uno de los mejores modos de compartir con tus conocidos, con buena comida y divertidas conversaciones al aire libre.

Por supuesto, estas conversaciones no siempre son amistosas y a veces se convierten en agitadas discusiones por un motivo específico: todos creen que ellos saben cuál es el mejor modo de asar carne a la parrilla. Y todos quieren hacerlo ellos.

Es difícil decidir quién es el parrillero maestro en cada uno de estos encuentros, pues como te dijimos, todos creen tener el secreto para la mejor parrilla. Pero este no es necesariamente el caso, sin embargo, te recomendamos que escuches las ideas de tus amigos para que decidan entre todos qué hacer.

Sin embargo, si alguna vez la responsabilidad de asar la carne queda en tus manos, y no tienes ningún truco pasado desde tu tatarabuelo respecto a cómo preparar el fuego de la parrilla, te traemos consejos que podrás usar para deslumbrar a tus amigos cuando te toque ser el parrillero del grupo.

Estos secretos para asar carne a la parrilla no tienen desperdicio

Cubos de hielo: colocar un cubo de hielo o un poco de mantequilla sobre la carne que estás cocinando resultará en una carne mucho más jugosa que nunca.

Limón: esto es útil para darle sabor a tu pescado, pero, más importante, ayudará a que no se pegue de la parrilla. El pescado en particular suele pegarse del metal, así que colocarlo encima de varias rodajas de limón impedirá que eso ocurra.

Cebolla: corta una cebolla en dos para usar sus jugos y limpiar la rejilla en donde va la carne. Tienes que tomar la cebolla con pinzas y frotarla contra esa rejilla mientras la parrilla siga caliente, aunque ya estará apagada.

Gas propano: si cocinas con este gas, sabes que es difícil determinar cuándo se está acabando y cuándo no. Por eso te presentamos un truco con el que sencillamente inclinarás el contenedor del gas un poco y luego echarás agua sobre él. Si tras volver a enderezar el contenedor te encuentras que hay partes frías, significa que aún queda gas. Si todo está caliente, quiere decir que ya se acabó.

Palitos: cuando preparas pinchos, suele ser un problema que los palitos se rompan o se quemen. Para evitar esto, humedécelos por unos 20 minutos en un recipiente con agua. Así jamás se secarán por culpa de la parrilla.

Papel aluminio: otro truco para limpiar la parrillera consiste en frotar una bola de aluminio contra la rejilla aún caliente de la parrillera, lograrás limpiarla efectivamente.

Ninguna parrillada te atrapará desprevenido con estos consejos. Sorprende a todos con tu talento y aptitud para asar carnes, y ¡diviértete con todos tus seres queridos!