No te atrevas a comprar ajo o jengibre sin antes ver esto, sería muy negligente de tu parte

El ajo y el jengibre son muy buenos sazonadores e ingredientes para nuestras comidas. Sólo pensar en ellos te hace recordar los platillos deliciosos a los que puedes otorgarle un sabor especial valiéndote de estas especias.

Sabemos que el ajo y el jengibre no son lo suficiente por sí solos para que podamos comer bien, por supuesto, pero la ingesta de cualquiera de los dos nos proporcionará muchos beneficios a la salud y podremos vivir mejor gracias a ellos.

Está claro entonces que no tienen desperdicio y que debemos disfrutarlos cada vez que sean adecuados para aderezar una comida. Pero, ¿no te gustaría poder dejar de acudir al mercado para obtener estos dos ingredientes para tus comidas?

Si bien hay muchos alimentos que sólo puedes obtener en el mercado, el ajo y el jengibre son una feliz excepción. Puedes aprender a sembrar y cosechar estos dos ingredientes en tu misma casa, ¡es muy sencillo!

Aprende a cultivar las plantas de jengibre y ajo

Primero que nada, hablemos del jengibre: se trata de un rizoma, que quiere decir que es un tallo subterráneo cuyas raíces surgen por encima de la línea del suelo. Suena raro, pero así se define el jengibre, técnicamente.

El jengibre se puede sembrar fácilmente con una simple maceta, no necesitamos un jardín amplio ni nada así. Por eso es muy factible sembrarlo sin importar nuestros conocimientos o las deficiencias de jardín que tenga nuestro hogar.

La manera de sembrar jengibre es muy sencilla: busca un trozo de jengibre que tenga pequeños brotes verdes. No será fácil encontrar uno porque los comerciantes suelen eliminar los brotes al venderlos, pero seguramente lo lograrás eventualmente.

Sólo debes obtener el jengibre brotando, y cortar el resto de la planta porque no será necesaria. Siembra la planta en una maceta con tierra de alta calidad, para que obtengas un jengibre óptimo. Tienes que sembrarlo de manera que el brote esté por fuera de la tierra.

Mantén la maceta siempre húmeda para que el jengibre crezca adecuadamente. Tomará 10 meses para que tengas todo el jengibre que quieres, pero para entonces ya no tendrás que gastar en el supermercado comprándolo con regularidad, ¿no?

Ahora, el ajo es una planta diferente porque no es un rizoma. Los ajos frescos siempre podrán hacer surgir sus brotes, pero los comerciantes también los eliminan cuanto antes.

Para cultivarlo, elije el diente de ajo que tenga un brote de mayor tamaño. Debes enterrarlo a tres pulgadas de profundidad, y cuida bien de esta maceta. No le aportes exceso de agua o podrías causar que el ajo se pudra.

Siémbralo alrededor de octubre, tienen mejor respuesta al crecimiento en ese momento del año. Tendrás un ajo de muy buena calidad en ese momento.

Tanto el ajo como el jengibre deben conservarse en lugares secos y frescos una vez cosechados, y con poca luz para que el sol no vulnere su composición.

Sembrarás sin necesitar ningún compuesto químico malsano, y podrás ahorrar mucho dinero mientras vives con más salud. ¡Aprovecha estas sugerencias y busca tu ajo y jengibre para sembrar cuanto antes!