Un niño explica la diferencia entre su madre “pobre” y su padre rico

El dinero es una cuestión bastante complicada, la sociedad gira alrededor de él y esto es algo que a este punto nadie debe dudar, ya que cualquier cosa que hagamos en conjunto o con otras personas en nuestra ciudad, de una u otra forma va ligada al dinero.

Este preciado papel ha causado toda clase de problemas desde su invención, ya que las personas tienden a desvalorizar muchas cosas con tal de conseguir el poder adquisitivo necesario para tener todas las cosas que desea, de hecho, el dinero es lo que ha destrozado a nuestra sociedad.

Esto se puede poner en evidencia incluso en las familias, donde el dinero es capaz de destruir cualquier vínculo, de hecho, hoy te traemos una historia que tiene que ver con este tema y es contada a través de una genial carta hecha por un hijo los cuales sus padres se divorciaron.

La carta que explica el verdadero valor del dinero

Aquí te dejamos la carta para que puedas sorprenderte como nosotros:

“Mi padre tiene un sueldo de 8 cifras, mi madre tiene uno de 26,000 euros al año. Mientras me siento que tengo 2 orígenes, una vez que se divorciaron, mi madre lleva la delantera ya que se ha quedado con la custodia mía.

Mi infancia ha sido de locos, pues tener que vivir en esta locura de presupuesto me ha llevado a ser el típico niño inusual que juega todo el día en una consola de juego.

Cuando cumplí los 6 años lo único que mi madre pudo regalarme fue un juego y una consola.

Yo visitaba a mi padre uno de cada dos fines de semana. Tenía que ver el enfrentamiento entre mi madre y mi padre, pues mientras que este último competía para ver quién era mejor padre de los dos, me decía (mi padre) que hiciera una lista de todos los juegos y todo lo que quisiera, y en apenas 2 semanas me llegaba todo.

Es verdad que ser rico es bueno por la comodidad, la conveniencia y la felicidad que generalmente te da el dinero, pero lo peor es que esta felicidad es momentánea. Me di cuenta que la verdadera felicidad es la de sentirse querido y amado.

Me acuerdo que 2 años antes mi mamá hizo la apertura de una cuenta de banco conjunto conmigo y siempre que algo sucedía en la cuenta de ahorros me enviaban un email a mi dirección electrónica.

Al cumplir los 16 años de edad, pedí una computadora para jugar, costaba unos 600 euros, y como una forma de ayudar le dije a mi madre que la ayudaría con la casa y que conseguiría un trabajo para pagárselo.

¿Al día siguiente? Recibí dos emails. Uno era una notificación de un gasto de 1.500 euros, y el otro era un aviso de que la cuenta estaba en números rojos. -1.350 euros en sobregiro tenía en la cuenta.

Mi madre nunca se enteró de que yo lo sabía, y me siento alegre de no haberlo hecho. Decir “Te quiero, y haría cualquier cosa por ti” es una cosa, y hacerlo es otra diferente. Lograr devolver ese dinero me llevó tres meses. Mi madre enfermó gravemente y tuvo que dejar de trabajar.

A pesar de que estoy en la universidad, vuelvo una vez al mes (5 horas de tren) para ayudarla a limpiar la casa, cocinar, hacer la compra.

Ni videoconsolas, ni motos de agua, ni barcos, ni Smart TV. Lo que mi padre pueda comprarme nunca será comparable a mi madre.”

¿Qué te ha parecido la carta? A nosotros nos encantó.

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