Mendigo se acerca a joven y le pide dinero – unos minutos después ella se queda muda

Es un denominador común que se esquive a una persona de la calle o mendigo, el simple hecho de que utilicen ropa sucia, andrajosa y desgastada ya lo predispone a uno, de hecho existen personas que ni se les acercan.

La verdad es que siendo objetivos, estas personas tienen los mismos derechos y las mismas necesidades que cualquiera de nosotros, los que los “diferencian” es que se encuentran en situación de calle. Muchas veces por acciones o situaciones que escapan de sus manos y se les dificulta resolverlas.

Tampoco debemos tapar el sol con un dedo y estar conscientes que algunas de estas personas son delincuentes, ladrones e incluso drogadictos sino todas estas acciones juntas. Pero la realidad es que incluso si este fuera el caso, esas personas también tienen derechos y necesidades e incluso se les consideraría enfermos, por los vicios que tienen y que deberían ser tratados.

El mendigo y la chica, una historia de la vida real…

Si empezamos a ver, a estas personas desde otra perspectiva, nos daremos cuenta que ellos piden para comer, alimentarse, sobrevivir, puesto que no poseen otro tipo de ayuda o medio.

Aquí te traigo la historia de Caroline Santana, la cual público en su red social, por la impresión que le causo la misma.

Esta chica venia de regreso a su casa después de un larga jornada laboral y cuando iba a tomar el transporte, noto muy cerca de la parada que no tenía consigo el ticket del transporte, esta situación la saco de su contexto, la altero muchísimo ya que en ese momento no llevaba con ella más dinero.

Y justo en ese momento se le acerca un mendigo a solicitarle dinero para comer, a lo que ella le contesta que espere un momento, que no consigue su ticket del transporte y necesitaba encontrarlo porque no tenía más dinero para comprar otro.

La respuesta del mendigo fue: “cuánto necesitas, yo solo tengo 4 reales y si tú los necesitas, te los puedo dar”. Ella ante esto quedo asombrada, pues no creía posible que teniendo solo 4 reales para comer, se los estuviese ofreciendo a ella para que regresara a casa.; ella siguió buscando el ticket hasta que lo encontró.

Antes de subir al autobús, Caroline, le pide al mendigo tomarse una foto, el gustoso accede y le pide que si la publicar coloque “Cesar”, ya que ese es su nombre, ella muy alegre se despide del mendigo no sin antes darle 2 reales que consiguió en su cartera.

Esta historia nos demuestra que acciones hacen corazones y que no debemos juzgar solo por las apariencias. Uno nunca sabe cuándo se conseguirá con un ángel en su camino.