Déficit de vitamina D y su estrecha relación con la obesidad

Para todas las personas, en general, es muy importante mantener el cuerpo bien nutrido y con esto no solo nos referimos a ingerir alimentos para ganar masa o tener una buena ingesta proteica, sino que las vitaminas y minerales que ingerimos tienen un rol sumamente importante en nuestro desarrollo.

Si bien, no hace falta ingerir un multivitamínico para estar en perfecto equilibrio en este sentido, ya que, si tenemos una buena y balanceada alimentación, podremos adquirir los elementos necesarios de la misma alimentación, sin embargo, sabemos que esto es un poco difícil y en muchos casos no se logra.

Muchas personas ignoran el hecho de que la obesidad es un problema influenciado por varios factores más allá de la alimentación inadecuada y uno de ellos está relacionado al déficit de vitaminas en el organismo.

Es por ello que debemos reconocer lo que nos hace falta en nuestro día a día para ser una persona saludable, así podremos trabajar en ello y evitar las consecuencias. Aunque pensar en el déficit de vitamina nos hace relacionarlo con la falta de energía, este problema puede causar hasta la obesidad.

Mira cómo está relacionada la falta de vitamina D con la obesidad

En este caso nos centraremos en la principal causante de este problema: la vitamina D. El déficit de vitamina D podría considerarse un problema común debido a que se ve con gran constancia en las personas y lo que se conoce poco es que esta vitamina ayuda a la absorción de compuestos como el fosforo y calcio, por ello el principal problema que puede haber es osteoporosis y osteomalacia.

La vitamina d también influye en el sistema inmune de las personas, por ello la falta de esta vitamina puede propiciar el padecimiento de resfriados, problemas respiratorios, infecciones y demás. Pero, en este caso centraremos la mirada en la obesidad que causa el déficit de esta vitamina.

A ciencia cierta no se ha determinado si la vitamina D tiene una relación estrecha con la obesidad o es esta última la que contribuye a que haya un déficit de vitamina D.

El hecho es que sí se ha encontrado la relación en estos hechos:

  • Inflamación. La vitamina D, al ser un compuesto relacionado al sistema inmune, al ser deficiente se propicia la inflamación que se sufre junto a la obesidad.
  • Hormonas del apetito. Esta vitamina influye en la producción de hormonas, al estar en un nivel bajo, se puede potenciar sin control la producción de las hormonas, por lo que se puede sentir que el apetito no se acaba.
  • Almacenamiento de grasa. La Vitamina D es un compuesto liposoluble y cuando hay obesidad esta se queda atrapada en las acumulaciones de grasa, produciendo así un déficit general.

Ahora que lo sabes puedes preocuparte más por mantener el nivel de esta vitamina en buen estado, y también de todas las vitaminas en general. No olvides compartir esta información con tus amigos.