Coloqué un vaso con sal, vinagre y agua en mi casa. Lo que descubrí entonces me dejó PETRIFICADA

No hay mejor lugar como el hogar. Es nuestro sitio de confort, de comodidad, donde sentimos que podemos estar bien, sin ningún problema, sin que nadie nos moleste y sin molestar a nadie. Sin embargo, esto no es así todo el tiempo ni en todos los casos por distintas causas.

Una de las causas es el ambiente. Cuando se vive en una casa numerosa, por ejemplo, es normal que algunos no se la lleven de la mejor manera. Esto propicia un ambiente tenso en el hogar que no contribuye a las buenas relaciones ni a un ambiente estable de amor y felicidad.

Otro caso son las malas energías que te envían los demás y que muchas veces te acompañan hasta tu casa. Esas malas energías que otros te arrojan en tu trabajo, en la calle o en cualquier otra ambiente. Estas energías suelen acompañarte a tu hogar se sienten cuando estás en él sin duda alguna.

Acaba con esas malas energías con esta sencilla receta

Cuando sientes esas malas energías lo primero que te pasa por la cabeza es ¿qué hacer? Cuando esta pregunta se presenta en tu cabeza y las malas vibras inundan tu hogar, debes

pensar cómo deshacerte de ellas rápidamente porque pueden afectar a tus hijos y demás seres queridos. Además nunca te dejarán conseguir la paz que debería dar un hogar a cualquier persona que habite en él.

En este artículo te enseñaremos como acabar con esas malas energías de raíz y así no volver a sentirlas nunca más para que la tranquilidad y las buenas vibras sean ahora lo que caracterice tu hogar.

Ingredientes:

* Una cucharada de sal marina.

* Un vaso de cristal transparente

* Un frasco de vinagre blanco

* Agua

¿Cómo preparar?

* Verter un poco de sal y un poco de agua en el vaso.

* Añadir un poco de sal.

* Dejar en el lugar más frecuentado de la casa por 24 horas sin que los demás lo noten.

¿Cómo saber si hizo efecto?

Pasadas las veinte y cuatro horas debemos revisar el vaso y ver si la sal está flotando. Si es así, debemos repetir el proceso. Cuando la sal se quede al fondo del vaso es cuando sabrás que las malas energías se han ido.

Devuelve la prosperidad y la tranquilidad a tu hogar con esta sencilla receta.