6 signos tempranos de un accidente cerebrovascular que nunca debes tomar a la ligera

Hay muchos padecimientos que pueden afectar cómo vivimos la vida, pero no solemos preocuparnos por ellos hasta que estamos enfrentándolos. Esto sucede con enfermedades como la demencia senil, por ejemplo, o el Alzheimer: no nos preocupamos por ellas hasta que nos afectan.

No es correcto que vivamos así, y por eso debemos procurar informarnos sobre los síntomas que pueden informarnos sobre enfermedades severas que podríamos estar padeciendo. Un médico puede ayudarte si acudes a él a tiempo.

Una enfermedad muy seria que suele ser de entre las que damos por sentado es la de los accidentes cerebrovasculares, también llamados apoplejías. Se trata de algo que nos puede afectar en cualquier momento, y si lo hace de la manera más severa, es posible que nunca recuperemos la vida que solíamos vivir.

Tenemos que estar conscientes de estos síntomas para evitar que los accidentes cerebrovasculares nos vulneren y perjudiquen seriamente. También debemos conocerlos por si esto llega a afectar a nuestros seres queridos, nunca es malo ser prevenido.

Si se presentan estos síntomas, tienes que buscar ayuda cuanto antes

Técnicamente, los accidentes cerebrovasculares suceden porque el flujo sanguíneo al cerebro se detiene por alguna razón. Esto impide la oxigenación de las células cerebrales, que mueren poco a poco por causa de esta condición.

De recuperarse, las personas pueden haber sido afectadas en su capacidad de comunicación y de memoria.

Debido a que se trata de una condición con alto índice de letalidad, nunca debemos dar por sentado los accidentes cerebrovasculares y debemos saber cómo identificarlos.

Aquí los síntomas:

  • Dolores de cabeza muy intensos: incluso si no suele padecer de dolores de cabeza frecuentes o intensos, se presentan cuando se sufre de esta condición.
  • Sensación de entumecimiento en el cuerpo: el rostro y las extremidades podrían no responder a los impulsos de la persona, y al entumecerse, da la sensación de que caen, como si la gravedad los afectara más que antes.
  • Problemas de visión: puede que su capacidad para ver esté vulnerada, si la vista en uno o los dos ojos se torna borrosa.
  • Mareos frecuentes: si van emparejados con falta de aire, parálisis de una parte del cuerpo y pérdida de conciencia, puedes estar seguro de que estás ante un ACV.
  • Dificultades para comunicarse: puede costarle entender a otros y sus intentos de hablar pueden resultar en incoherencias o simplemente no logra decir nada.
  • Dificultad al caminar: es difícil conservar la coordinación corporal, y hasta puede perder el equilibrio con facilidad.

Para evitar que estos síntomas se presenten, hay que tener presentes los factores de riesgo de los accidentes cerebrovasculares.

  • Fumar: este hábito reduce el oxígeno en el cuerpo y lo llena de toxinas, por lo que incrementa hasta al doble la probabilidad de sufrir este accidente.
  • Edad: es una condición que ocurre con mayor frecuencia en el último tercio de vida de los seres humanos.
  • Hipertensión: si se padece de hipertensión es muy posible que esto ocurra si no consume los medicamentos o practica los tratamientos indicados para controlar la tensión.
  • Género: los hombres padecen este accidente con mayor frecuencia que las mujeres, sin embargo, los hombres suelen sobrevivirlos con más frecuencia que las mujeres.
  • Predisposición genética: si alguien en la familia sufrió de esta condición, es posible que tú puedas hacerlo también.

Cuídate de los accidentes cerebrovasculares, y protege tu cuerpo siendo cuidadoso y precavido con respecto a los hábitos que puedes corregir para mantenerlos a raya. Nunca sabemos cuándo nos tocará a nosotros.